El reto del analfabetismo digital en un mundo hiperconectado

Hoy en día, la frase «nos quedamos sin internet» o «me quedé sin saldo» desata un pánico inmediato en hogares, oficinas y espacios públicos. Estas situaciones nos recuerdan cuán profundamente la conectividad ha transformado nuestra cotidianidad. Desde cerrar negocios hasta supervisar tareas escolares, pasando por el acceso a noticias o entretenimiento, la mayoría de nuestras actividades dependen de dispositivos conectados a internet. Sin embargo, pese a los avances tecnológicos, no todos participan de esta revolución digital. Existen personas que, por diversas razones, han quedado rezagadas. Este fenómeno, conocido como analfabetismo digital, plantea desafíos sociales, económicos y culturales.

 

¿Qué es el analfabetismo digital?

El término «analfabetismo digital» se refiere a la incapacidad para utilizar herramientas tecnológicas básicas, como computadoras, teléfonos inteligentes o internet. Aunque la definición tradicional suele asociarse a las personas mayores de 55 años, esta problemática afecta a otros grupos poblacionales, especialmente en zonas rurales o comunidades con acceso limitado a infraestructura tecnológica.

En muchos casos, el analfabetismo digital no es simplemente una cuestión de edad. Factores como la falta de recursos económicos, la brecha educativa y la ausencia de formación específica contribuyen a este fenómeno. Según el informe de 2021 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el 37% de la población mundial aún no tiene acceso a internet, lo que equivale a casi 3 mil millones de personas. De este grupo, un porcentaje significativo no posee las habilidades necesarias para navegar en el entorno digital, incluso si contaran con acceso a la red.

 

El impacto del analfabetismo digital en la vida cotidiana

La incapacidad para interactuar con el mundo digital tiene repercusiones profundas. Por ejemplo, no saber utilizar una computadora o un teléfono inteligente limita la capacidad de buscar empleo, acceder a servicios gubernamentales o participar en plataformas educativas. En el ámbito social, las personas analfabetas digitales suelen sentirse aisladas, especialmente en un mundo donde la comunicación digital predomina sobre las interacciones tradicionales.

Un estudio del Banco Mundial revela que la digitalización está directamente relacionada con el desarrollo económico. En países en vías de desarrollo, el acceso a tecnologías de la información y comunicación (TIC) ha generado un incremento del 1% en el PIB por cada 10% de aumento en la penetración de internet. Sin embargo, aquellos que carecen de habilidades digitales están excluidos de estos beneficios, perpetuando ciclos de desigualdad económica y social.

 

El caso de Ecuador: cifras y desafíos

En Ecuador, el analfabetismo digital ha disminuido en los últimos años, pero sigue siendo un desafío importante. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2022, el 11,5% de las personas entre 15 y 49 años aún no dominaba herramientas tecnológicas básicas. Este porcentaje es más elevado en las zonas rurales, donde la falta de acceso a infraestructura tecnológica agrava el problema.

Programas como «Más Conocimiento», implementado por el Municipio de Guayaquil desde 2005, han tenido un impacto positivo, ofreciendo capacitación gratuita en informática para miles de ciudadanos. Sin embargo, iniciativas como esta deben ser escaladas y replicadas en todo el país. Además, el gobierno ecuatoriano, en su Agenda de Transformación Digital 2022-2025, ha priorizado la inclusión digital como una estrategia clave para el desarrollo sostenible.

 

Factores que perpetúan el analfabetismo digital

  1. Barreras económicas: Los costos asociados con dispositivos electrónicos, servicios de internet y formación tecnológica son una limitación significativa para muchos. Según un informe de Statista, en América Latina, el costo promedio del servicio de internet móvil representa el 10% del ingreso mensual de un hogar de bajos recursos.
  2. Falta de infraestructura: En áreas rurales o comunidades marginadas, la infraestructura tecnológica es deficiente o inexistente. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que el 40% de los hogares rurales en América Latina no tiene acceso a internet de banda ancha.
  3. Resistencia cultural: Muchas personas, especialmente de generaciones mayores, perciben las tecnologías digitales como innecesarias o complicadas. Esta resistencia a menudo está vinculada a una falta de confianza en sus habilidades para aprender algo nuevo.
  4. Desigualdades educativas: El acceso desigual a la educación formal también contribuye al analfabetismo digital. Aquellos que no han recibido formación en TIC durante su etapa escolar tienen más probabilidades de quedar rezagados.

 

¿Cómo enfrentar el analfabetismo digital?

El analfabetismo digital no es un problema que pueda resolverse de manera aislada; requiere la colaboración de gobiernos, empresas y la sociedad civil. Algunas estrategias clave incluyen:

  1. Iniciativas gubernamentales: Los programas de alfabetización digital deben ser parte de las políticas públicas. Países como Estonia han liderado el camino, implementando proyectos nacionales de digitalización y formación tecnológica para todos sus ciudadanos.
  2. Capacitación comunitaria: Crear espacios accesibles para la formación tecnológica en comunidades locales es esencial. En este sentido, bibliotecas públicas, centros comunitarios y escuelas pueden convertirse en centros de alfabetización digital.
  3. Subsidios y acceso económico: Facilitar el acceso a dispositivos y servicios de internet a través de subsidios o programas de financiamiento puede reducir las barreras económicas.
  4. Fomento de la educación digital: La inclusión de TIC en los currículos escolares garantiza que las generaciones futuras adquieran competencias digitales desde una edad temprana.
  5. Redes de apoyo intergeneracional: Promover programas donde los jóvenes enseñen habilidades tecnológicas a generaciones mayores no solo fomenta la inclusión, sino que también fortalece los lazos familiares y comunitarios.

 

El papel de la tecnología como herramienta inclusiva

La tecnología tiene el potencial de ser una herramienta de inclusión social, pero también puede convertirse en un factor de exclusión si no se garantiza el acceso universal. Durante la pandemia de COVID-19, la brecha digital quedó más expuesta que nunca. Millones de niños en todo el mundo no pudieron acceder a la educación en línea debido a la falta de dispositivos o conexión a internet.

En Ecuador, el programa «Conectividad para Todos», lanzado en 2020, buscó mitigar este problema al instalar puntos de acceso a internet en comunidades rurales. Aunque fue un paso importante, la implementación mostró desafíos logísticos y la necesidad de un enfoque más integral.

 

Conclusión: hacia una sociedad digital inclusiva

El analfabetismo digital no es solo una cuestión de habilidades tecnológicas; es un problema de inclusión social, económica y cultural. En un mundo donde las TIC están transformando todos los aspectos de la vida, es imperativo garantizar que nadie quede rezagado.

Superar el analfabetismo digital no solo implica enseñar a las personas cómo utilizar un dispositivo o acceder a internet, sino también empoderarlas para aprovechar estas herramientas en su vida diaria. Desde buscar empleo hasta participar en debates cívicos, las habilidades digitales son esenciales para construir una sociedad más equitativa y sostenible.

Como individuos, debemos asumir la responsabilidad de aprender y adaptarnos a los cambios tecnológicos. Pero, más allá de la responsabilidad individual, la inclusión digital es una tarea colectiva. Solo trabajando juntos podremos cerrar la brecha digital y garantizar un futuro donde todos tengamos las mismas oportunidades en el mundo digital.

Versión antigua de este artículo (Por Estuardo Sevilla): 

Hoy en día, ante el aviso de “NOS QUEDAMOS SIN INTERNET” o me “QUEDÉ SIN SALDO” ya sea en nuestros lugares de trabajo o en nuestros hogares, nos hace entrar en pánico… Las actividades laborales o personales se paralizan, no podemos comunicarnos con los clientes y cerrar algún negocio, dar información sobre la llegada de la mercadería, enviar o recibir un email importante o saber que están haciendo nuestros hijos, su ubicación, la de algún familiar o conocer lo que está sucediendo en el mundo. La mayoría de nuestras actividades están centradas en algún dispositivo electrónico sea este un computador, una tableta o un teléfono Inteligente conectado a una red de voz y/o datos.

A pesar de los avances de la tecnología y de la gran dependencia sobre la necesidad imperiosa de estar conectado al internet, ya sea por equipos móviles o fijos, todavía existen personas que se resisten a hacer uso de los medios digitales, a ellos se los conoce como ANALFABETOS DIGITALES

Los analfabetos digitales son generalmente personas mayores de 55 años de edad, que no tienen un celular activado al internet, porque según ellos no lo necesitan. No tienen acceso a una computadora mucho menos a redes sociales, ¿para qué? prefieren hacer todas sus actividades a la antigua. Si necesitan escribir prefieren lápiz y papel, si necesitan comunicarse con alguien utilizan el teléfono convencional y si necesitan informarse de algo compran el periódico y ven los noticieros regulares; aun leen libros físicos no Digitales, escuchan la música de la radio en vez de armar sus listas de sus canciones preferidas en Spotify. Ven programas en la televisión bajo horario y no usan el streaming on demand como Netflix. Cabe destacar que esta definición está hecha más en base a la afinidad tecnología-edad y no significa que no haya analfabetos digitales en otros grupos de edades.

El no saber manejar una computadora y sus aplicaciones ya sea un procesador de texto, el correo electrónico, una red social, etc. así como un teléfono celular o cualquier otro dispositivo electrónico (impresoras, scanners, etc.), nos aleja de una gran variedad de beneficios, entre ellos el conseguir cambios de puestos de trabajo o hablar en los mismos términos con las personas más jóvenes.

Cuando un analfabeto digital se encuentra en la necesidad de usar alguna de estas herramientas debe recurrir por ayuda a un Migrante Digital*1 o a un Nativo Digital*2 dentro de su entorno, ya sean estos sus hijos o nietos recibiendo en muchas ocasiones burlas o llamadas de atención y, en muchos casos, debiendo de pagar por la ayuda prestada. Existe una gran variedad de negocios pequeños, hablando específicamente de los cyber cafés y de trabajadores freelance afuera de las instituciones gubernamentales y privadas, que han visto en esta falta de conocimiento una oportunidad de aumentar sus ingresos ofreciendo los servicios de llenado de formularios en páginas web, escribiendo hojas de texto, ayudando a realizar pagos en línea, creando cuentas de correo, etc.

En las últimas décadas el concepto de discapacidad ha cambiado. Actualmente la persona que no sabe manejar una computadora o un teléfono inteligente y no sabe cómo acceder a la web se encuentra aislada del mundo, incapacitado para realizar una gran cantidad de actividades. En Internet se encuentra de todo: ofertas laborales, redes sociales, acceso a noticias de actualidad, finanzas, entretenimiento, videos, cursos en línea, tutorías, e inclusive a través de ella podemos cumplir con nuestros deberes como ciudadano ingresando a las páginas web de las instituciones públicas y privadas donde ahora se registran nuestras obligaciones y así evitamos perder tiempo en actividades innecesarias como filas en los bancos o trámites burocráticos que se pueden hacer en línea.

En el Ecuador el porcentaje de la población entre 15 y 49 años con analfabetismo digital es de aproximadamente el 11.5% de la población total (dato del Módulo de Tecnologías de la Información y la Comunicación – TIC de la Encuesta Nacional de Empleo Desempleo y Subempleo, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INEC), porcentaje todavía considerado alto con respecto a otros países de la región, aunque año a año va disminuyendo.

El analfabetismo digital ha planteado un nuevo problema a los gobiernos del mundo, ya que no deben batallar solamente con el analfabetismo escolar; aprender a leer y a escribir ya no es suficiente. Todos debemos estar incluidos en este nuevo ambiente tecnológico. En muchos países esto se ha convertido en política de Estado y se puede ver que poco a poco se van creando infraestructuras y tomando medidas que tienden a buscar una solución para disminuir la brecha digital y favorecer el bien público y social en especial para los menos privilegiados y con menos educación. Por ejemplo, en la ciudad de Guayaquil, desde el año 2005 se creó el programa “Más Conocimiento” mediante el cual el Municipio enseña de forma gratuita a la comunidad varios programas relacionados a la informática. En las principales ciudades del mundo se van abriendo redes inalámbricas de Internet gratuitas para la población y su cobertura está llegando a todos los rincones. Tomemos de nuevo como ejemplo a la ciudad de Guayaquil, que ya cuenta hasta el momento con más de 5276 puntos de acceso a internet gratuitos para un tiempo de uso de 45 minutos por día por acceso.

Es responsabilidad nuestra estar atentos a los avances tecnológicos y familiarizarnos con ellos lo más pronto posible. Basta con vencer esa barrera mental que muchos hemos creado ante lo nuevo, especialmente las personas adultas… evitemos comentarios como “yo no necesito de eso”, “eso no es para mí”, o “esos aparatos son muy caros”, si no nos incluimos nosotros mismos, en este mundo en que la tecnología cambia de manera tan vertiginosa, pronto quedaríamos relegados a un segundo plano sin darnos cuenta y podríamos llegar a convertirnos en analfabetos digitales. Debemos tener siempre presente que el fin de aprender a manejar estas tecnologías es poder utilizar su gran contenido para mejorar habilidades o aprender nuevos conceptos relacionados a nuestro negocio o del entorno en el cual nos desempeñamos.

*1.- Migrante Digital.- Personas nacida a principios de la década del 60 que ha tenido que adaptarse a la nueva tecnología por necesidades laborales o personales

*2.- Nativo Digital.- Personas nacidas después del año 1995, que han crecido inmersos en el ambiente Digital, rodeados de computadoras, videojuegos e internet.

 

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/15/analfabetismo-Digital

El analfabetismo digital en Ecuador se reduce en 10 puntos desde el 2012

https://www.alainet.org/es/active/57191

https://es.wikipedia.org/wiki/Analfabetismo_Digital