Nunca terminas de aprender

Desde el 2001, he trabajado en un medio tecnológico. He visto pasar cientos de modelos de equipos de computación, de impresoras, de lanzamientos de sistemas operativos, teléfonos inteligentes y software. He presenciado la evolución de las marcas que distribuimos, nuestros clientes y la gente que hacemos parte de la compañía. Todos estos cambios, me han permitido, de alguna forma, avanzar conjuntamente con esta evolución tecnológica y permanecer en el tiempo.

Algunas veces, como en las películas, desearía que se vuelvan a repetir escenas que han sido inolvidables: como en el 2007 en que llegamos a ser el número uno de la marca que estaba a cargo; o el año de mayor crecimiento en ventas de la compañía; las fiestas espectaculares cuando cumplimos 15 y 20 años de Inacorp, donde compartimos como una gran familia con clientes, compañeros y mucha gente increíble. Resultaría interminable mencionar todos estos momentos de asertividad, de gloria, de alegrías, que quisiera se vuelvan a repetir. También quisiera detener el tiempo para corregir errores que, de igual forma, son muchos.

Pero el tiempo es inexorable, cambiante y avanza dejándonos anécdotas, enseñanzas y amistades, que permiten enriquece nuestro ser.

¿Cómo se puede permanecer en el tiempo, en un mundo cambiante como es el de tecnología? Y, ¿en cualquier campo?

Pues a diario tenemos la oportunidad de leer, aprender e informarnos; tenemos a la mano un sinnúmero de medios de información.

Leemos a menudo sobre personajes que han logrado grandes éxitos personales como en los negocios. Nos enteramos sobre los inicios de las estrellas de cine; los logros increíbles de deportistas; las magníficas historias de personas con cualidades especiales; cosas que para gente común nos parece inalcanzable.  Pero, si miramos al rededor vemos que hay muchas personas reales, con las que compartimos diariamente, que han conseguido grandes éxitos y que han cumplido sus sueños. En nuestro ámbito, existen personas exitosas, como los fundadores de las empresas para las que trabajamos o nuestros compañeros de trabajo.

Uno de los ejemplos vivenciales, es una persona muy cercana a mí. La considero exitosa, porque ha evolucionado en el tiempo. Es una mujer que empezó con un sueño, con dos o tres personas de confianza y sus ganas de seguir adelante. Hizo muchos sacrificios y no se conformó con lo que hacía diariamente, sino que fue más allá y se trazó de una meta muy muy alta por cumplir. Esta persona, es la fundadora de este lugar en donde trabajo.

Puedo mencionar miles y miles de ejemplos de personas exitosas que pasan junto a nosotros. Todos estos soñadores que comenzaron con una idea, se fijaron un objetivo y, su perseverancia los hizo tan fuertes, que vencieron todos los obstáculos hasta conseguir la meta.

Quizás podrán recordar una película infantil llamada Turbo, en donde hay una frase muy bonita que nos deja pensando en ir tras de un sueño, cualquiera que este sea.

“Ningún soñador es pequeño y ningún sueño es demasiado grande”.

Francisco Manuel Vargas Jimenez

 

El hecho de estar dispuestos a aprender, a escuchar, a trazarnos objetivos, a realizar cualquier actividad en nuestra vida personal o de trabajo, puede resultar muy difícil de lograr si no tenemos la pieza clave: hacerlo con actitud.

Mi concepto de actitud, es la forma de actuar que tiene una persona de acuerdo a sus experiencias, a su estado mental y emocional. En la vida cotidiana encontraremos diversos problemas y dificultades de distintas dimensiones frente a los cuales podemos tomar dos caminos: o bien, adoptamos una actitud positiva que nos permita ver el aprendizaje de esta experiencia para seguir adelante o podemos pensar tan sólo en el daño y el dolor que representa para nosotros, lo cual nos ingresará en un círculo sin salida.

Nunca terminas de aprender. Todo está inmerso en el pasar del tiempo y lo que nos queda por vivir y conocer. Recuerdo otra frase que también leí en alguna parte como es:

“No hay nadie tan pobre que no tenga nada que dar,

 ni hay nadie tan rico que no tenga algo que recibir”

Patricia Yrene

Para mí significa que siempre hay algo que podemos enseñar, dar, y al mismo tiempo aprender, porque no conocemos todo. Siempre hay algo que aprender. Tengo claro que, para seguir adelante, debemos estar preparados y dispuestos a cambios. Personalmente, me ha costado mucho. Cosas simples como tener que pasar de Lotus SmartSuite a Excel, aprender a navegar en internet, utilizar redes sociales, hablar en público, etc.

Asistí a una conferencia de emprendedores en la Universidad San Francisco, en donde se presentaron varios personajes totalmente desconocidos para mí. Conforme fue transcurriendo la conferencia fue despertando mi interés y comencé a tomar notas y notas. Los presentadores, hablaban de soñadores, de cómo empezar un negocio, y cosas referentes al desarrollo de nuevas empresas, algo que me pareció que valía la pena compartirlo.

Uno de los términos que mencionaron fue Generación Millennial, que algún rato leí en alguna parte, pero esta vez me pregunté.

Generación Millennial ¿qué es eso?  ¿quiénes son? totalmente ignorante en el tema, entre líneas comprendí (que son emprendedores, que creen que todo lo conocen y que pueden hacer lo que quieran ya que todo el conocimiento está en las redes, internet al alcance de cualquier investigador).

Inmediatamente, otro de los panelistas que estaban en este seminario era Roque Miño Q.- Ex alumno de la universidad San Francisco y creador de Oveja Negra: Productos alimenticios de alta calidad, embutidos libres de gluten que, hoy por hoy, están compitiendo con grandes marcas. Es el ejemplo de un emprendedor que creó productos y se encargó de comercializarlos a pesar de su competencia quizás desigual.

Otra presentadora fue Bárbara Palacios, Socia de SL Ecuador, ejecutiva creadora de una empresa de servicios que monitorea la reputación digital de las organizaciones a través de social data. De esta intervención, una de las cosas que aprendí, es sobre la flexibilidad. Trabajar de acuerdo al tamaño de la empresa, sin bajar sus costos y menos su calidad. Lo que inmediatamente lo asociaba con mi trabajo diario y reflexioné que, un buen servicio y una buena atención quizás justifica precios altos.

Renzo Aguirre, fue otro de los presentadores de la charla. Profesor de la Universidad y emprendedor de algunas empresas como AMDB Agencia de Mercadeo que estructura ecosistemas digitales para industria Latinoamericana, también había incursionado como diseñador de ropa de hombre, y en este tema nos comentaba cuan importante es estar bien presentado, porque su presencia representa el respeto hacia sus clientes.

Todas estas personas que intervinieron en este seminario, comprueban que, efectivamente, tenemos gente alrededor nuestro que son creadores e innovadores. Gracias a ellos, aprendí varios consejos:

1.- Prepárate, estudia, lee, se curioso y sigue estudiando.

2.-Dedicate a lo que te apasiona.

3.-Se proactivo, adelántate a la jugada.

4.-Comunícate permanente.

5.-No dejes que el precio maneje tu negocio, un negocio debe dejarnos rentabilidad económica y rentabilidad moral.

6.-Trata al cliente como te gusta que te traten a ti.

7.-Víste Bien, cuida tu imagen.

8.- Haz de lo complejo algo sencillo.

9.-CRM (Clientes realmente mimamos).

Como había mencionado en todo este relato, hay gente alrededor nuestra que es exitosa y, una de las bases de su éxito, es APRENDER y estar dispuestas al cambio con una gran dosis de ACTITUD.

Siempre podemos mejorar nuestro conocimiento, todos los días hay cosas nuevas que tan solo con aplastar un botón podemos leer, investigar averiguar y conocer, y así, estar dispuestos a cambios.