La inteligencia artificial graba los movimientos de nuestras compras y esto cambia con la pandemia. Desde el momento en que empezaron los rumores de un posible confinamiento, en todas las ciudades del mundo, las personas tuvieron el mismo comportamiento, comprar papel higiénico. Entre otras cosas, la gente se empeñó en comprar productos de limpieza al por mayor, especialmente el alcohol en gel. Para las máquinas entrenadas en aprender nuestro comportamiento, estos comportamientos extraños se rompen al no entender qué está pasando. Esto ha provocado que los humanos intervengan en el comportamiento de la inteligencia artificial de dichas máquinas, es muy complicado explicarles a ellas lo que está ocurriendo en el mundo en este momento. En la semana del 12 al 18 de abril, los 10 artículos más buscados en Amazon.com fueron papel higiénico, mascarillas, alcohol en gel, toallas de cocina, aerosol Lysol, toallitas de Clorox, máscaras, Lysol, y las máscaras N95. [1] Y no solo buscaban los artículos, sino que también los compraban en grandes cantidades. [2] Unas semanas antes, las personas estaban buscando artículos para su teléfono inteligente, cargadores, Lego, entre otras cosas. A penas empezó a subir el número de infectados con covid-19, las personas empezaron a buscar estos productos y las máquinas de inteligencia artificial que aprenden nuestros movimientos se volvieron locas. Al seguir nuestros comportamientos de compra, no entienden el porqué de las búsquedas.

Amazon cambia con la pandemia

Todo empezó en Amazon.it donde los cambios de compras fueron drásticos, y así España, Francia, Canadá y Estados Unidos siguieron la misma tendencia: comprar productos de limpieza contra el covid-19, y papel higiénico. Los efectos fueron menores en Alemania y Reino Unido, pero en general siguieron el mismo patrón. [3] Esto creó unos baches en los algoritmos de la inteligencia artificial que manejan inventarios, detectan fraude, aportan al marketing, y hacen mucho más. [4] La inteligencia artificial cambia con la pandemia y daña todas las predicciones de compras y ventas. En el gráfico siguiente, diseñado por la consultora londinense Nozzle, podemos ver el comportamiento de las compras en Amazon:  
Imagen obtenida en: https://www.technologyreview.com/2020/05/11/1001563/covid-pandemic-broken-ai-machine-learning-amazon-retail-fraud-humans-in-the-loop/
  Gracias a este gráfico y a todas las intervenciones que se han debido realizar para arreglar en AI, gracias a los cambios de comportamiento, podemos darnos cuenta lo vinculadas que están nuestras vidas a la inteligencia artificial. Es como un ciclo, la inteligencia artificial aprende de nuestras compras y luego ella misma nos sugiere qué comprar. Si nosotros cambiamos, causamos un cambio en la AI, la cual cambia su comportamiento con nosotros. Les ha pasado que buscan un regalo o algo que les gusta, por ejemplo, cosas para bebés. Después, tienen sus redes sociales inundadas de ads que promocionan estos productos. Esto lo hace la AI. Si quieres saber más a detalle, puedes ver este link: https://www.inacorpsa.com/big-data/ Para Amazon, el problema de la dependencia es gravísimo. Los vendedores mandan sus productos a una bodega de Amazon, donde la empresa se encarga del envío de los productos y de la logística en caso de devoluciones. [5] Esto tiene sus beneficios, pues los que venden a través de las bodegas de Amazon, tienen siempre prioridad en el orden en el que salen los productos, es decir, su producto saldrá entre los primeros. Sin embargo, en las últimas semanas, los algoritmos están promocionando los productos que están fuera de las bodegas, poniéndolos como primera opción, porque sus sistemas están confundidos con la nueva información a causa de la pandemia. [6] Además, estos algoritmos no sólo afectan a Amazon, sino también a las empresas que venden a través de esta plataforma, pues envía información errónea de proyección de ventas, cuánto invertir en publicidad online, etc. [7]

Cómo se comporta la inteligencia artificial

Los modelos de aprendizaje automático de inteligencia artificial son diseñados para responder a los cambios. Volviendo al ejemplo de los bebés, una persona con un nuevo bebé en su vida comenzará a hacer nuevas búsquedas, las cuales la AI empieza a agregar como producto de preferencia a “nuestro perfil de compras”. Sin embargo, estos modelos son frágiles y cuando no es una persona que cambia su forma de comprar, sino somos todas, éstos tienden a rendir mal. Para nosotros no es grave, pero para las empresas que predicen sus ventas y el comportamiento de sus mercados, sí. Las empresas usan algoritmos predictivos y son cada vez más las que compran sistemas de aprendizaje automático, pero no saben cómo manejarlos cuando hay alguna crisis. [8] De hecho, Rajeev Sharma, vicepresidente global de la consultora Pactera Edge, recomienda que las empresas que compren estos sistemas ingresen también datos sobre los comportamientos de mercado durante la Gran Depresión de los años 30 o la crisis económica del 2008. [9] De esta manera, una pandemia como la que vivimos no será tan dañina.  
Imagen obtenida en: https://www.freepik.com/free-photo/front-view-woman-holding-too-many-toilet-paper-rolls_7871627.htm#page=1&query=toilet%20paper&position=12
  La Inteligencia Artificial cambia con la pandemia y lamentablemente para la inteligencia artificial, debe seguir dependiendo del humano, pues al ser una situación tan delicada, necesita ajustes que una máquina no puede hacer sola. Para un sistema de aprendizaje, no tiene sentido que las personas compren masivamente papel higiénico una semana, la siguiente, equipos de ejercicio, y después utensilios de cocina. Para poder contrarrestar estos efectos, es necesario un equipo de ciencia de datos que pueda conectar lo que sucede en la sociedad con los algoritmos para no dejarlos caer. [10]

La inteligencia artificial sabe más de tus gustos que tú mismo

Cuando quiero comprar algo, normalmente lo busco en Amazon y veo las opiniones sobre el producto. Creo no ser la única. Y, a pesar de que no compre el producto en Amazon, he hecho la búsqueda y he comparado con otros productos similares. Como las empresas, especialmente las de retail, quieren saber qué compramos y qué buscamos, porque nuestra experiencia es lo que alimenta la inteligencia artificial y los sistemas de aprendizaje automático. Estos sistemas saben qué compramos en el día a día, como en el supermercado, compras esporádicas como productos de segunda necesidad, entre otros. Por otro lado, también la inteligencia artificial sabe lo que nos gustó y lo que no, pues las opiniones y comentarios a cerca de los productos es accesible desde las mismas plataformas de venta como Amazon. [11] Uno puede ver ahí lo que piensa cada persona de su producto. Además, existen varias personas (influencers) que ahora reciben los productos y los prueban por primera vez frente a una cámara y dan su opinión. Todo esto puede ayudar a las empresas a analizar el comportamiento del mercado con cada producto.  
Imagen obtenida en: https://babygearessentials.com/amazon-baby-registry-guide/
  Volvamos al ejemplo de los productos para bebés. Si una persona empieza a comprar en línea o a buscar la mejor recomendación de vitaminas prenatales o libros sobre paternidad o maternidad, los algoritmos pueden empezar a detectar estos comportamientos para sugerir otros productos que otras personas en la misma situación buscan. [12] De esta forma, los algoritmos predicen lo que vas a comprar sin que tu si quiera hayas pensado en eso. Esto se conoce como marketing reactive y puede cambiar la forma en la que tú compras porque te propone productos diferentes que sólo la inteligencia artificial puede obtener gracias a su funcionamiento.  

Bibliografía

Otras fuentes:

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